sábado, 12 de octubre de 2013

Los Indios necesitan batear




La ofensiva del equipo de béisbol de Guantánamo en las dos últimas Series nacionales ha dejado mucho que desear, e influye en los resultados alcanzados por el colectivo en esos torneos en que no pudieron ubicarse entre los 8 primeros, y avanzar a los play offs.

Precisamente la productiva ofensiva ha sido uno de los baluartes de Los Indios Guerreros del Guaso, pues con el madero han logrado conseguir buenos dividendos y apuntalar a un cuerpo de lanzadores que no cuenta con muchos lanzadores de calibre para aspirar a las victorias necesarias.

Para la temporada que está por iniciar los guantanameros tendrán que reponerse de la pérdida de sus dos primeros hombres en la alineación en los últimos campeonatos. Ya no estarán con el seleccionado el torpedero dainer Moreira, quien se trasladó para Matanzas, ni tampoco el segunda base, Yoilán Cerce, separado del equipo por indisciplina.

Ante esa situación el peso con el madero recaerá en el jardinero central Giorvis Duvergel, el inicialista Yoennis Southerán, el veterano jugador de la tercera base, Vismay Santos, y el joven jardinero Julio Pablo Martínez, fundamentalmente.

De ahí que en las sesiones de entrenamiento que realizan en la grama del estadio van Troi, en la capital de la provincia más oriental, los entrenadores continúan haciendo hincapié en la preparación física y técnica para que los bateadores puedan recuperar la forma ofensiva.



Gimnastas en el Alto Oriente




“Trabajar con niños siempre resulta muy agradable. A su gracia infantil se unen sus deseos de aprender y el amor que sentimos nosotros por la profesión. Aquí siempre nos ha caracterizado la consagración por este maravilloso trabajo”, dice con satisfacción, María Chávez, entrenadora de Gimnasia en Guantánamo.

En el gimnasio Pedro Agustín Pérez, de la capital provincial, infantes entre 4 y 5 años dan sus primeros pasos en este deporte, muy exigente en lo físico y lo espiritual, para poder desempeñarse a plenitud en los diferentes aparatos competitivos.

En el área deportiva preparan alrededor de 40 infantes de las escuelas primarias cercanas, todas pertenecientes al Combinado Deportivo Centro, en la ciudad de Guantánamo.

Allí laboran varios entrenadores, entre ellos la coreógrafa María Chávez, una de las más experimentadas, siempre dispuesta a corregir, una y otra vez, a sus alumnos en busca de un desempeño adecuado.

“El trabajo nuestro consiste en prepararlos en nociones básicas de la gimnasia y también ejercitarles los músculos. Estos niños luego necesitan realizar pruebas de captación para ingresar a la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) del territorio, para perfeccionar la técnica y desarrollarse como atletas”, agrega María.

Así transcurren las jornadas en el gimnasio Pedro Agustín Pérez que, a pesar de no contar con todas las condiciones requeridas para la práctica de este deporte, sí mantiene una buena labor de captación de talentos.

Allí se han formado gimnastas de la talla de los estelares, Fidel Silot, Carlos Campañá y más reciente, el Rey de los Juegos Escolares Nacionales del 2012 y máximo acumulador en el 2013, el adolescente Pablo Harold Pozo.

Por ello resulta admirable el desempeño del colectivo de entrenadores, que con deseos y la alegría infantil que los contagian, prosiguen en el accionar diario, preparando y forjando a los futuros campeones de la gimnasia en Guantánamo.

Alegra, y mucho, observar de qué manera los pequeños infantes de la gimnasia rítmica y artística se forman en el oriental territorio a más de 900 kilómetros de La Habana. A pesar de las dificultades materiales, el empeño y el amor por el trabajo premia a entrenadores y alumnos, en una disciplina que exige y congratula.