lunes, 24 de junio de 2013

Futuros campeones





Alegra, y mucho, observar de qué manera los pequeños infantes de la gimnasia rítmica y artística se forman en la provincia de Guantánamo, a más de 900 kilómetros de La Habana.

En el gimnasio Pedro Agustín Pérez, de la capital provincial, infantes entre 4 y 5 años dan sus primeros pasos en este deporte, muy exigente en lo físico y lo espiritual, para poder desempeñarse a plenitud en los diferentes aparatos competitivos.

Allí laboran varios entrenadores, entre ellos la coreógrafa María Chávez, una de las más experimentadas, siempre dispuesta a corregir, una y otra vez, a sus alumnos en busca de un desempeño adecuado.

“Trabajar con niños siempre resulta muy agradable. A su gracia infantil se unen sus deseos de aprender y el amor que sentimos nosotros por la profesión. Aquí siempre nos ha caracterizado la consagración por este maravilloso trabajo”, dice María con satisfacción.

En el área deportiva preparan alrededor de 40 infantes de las escuelas primarias cercanas, todas pertenecientes al Combinado Deportivo Centro, en la ciudad de Guantánamo.

Otro de los entrenadores con experiencia en el trabajo con los niños es Adonis Four, quien manifiesta orgullo y admiración en cada sesión de adiestramiento, pues “los pequeños son disciplinados y tienen deseos de aprender.

“El trabajo nuestro consiste en prepararlos en nociones básicas de la gimnasia y también ejercitarles los músculos. Estos niños luego necesitan realizar pruebas de captación para ingresar a la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) del territorio, para perfeccionar la técnica y desarrollarse como atletas”.

Así transcurren las jornadas en el gimnasio Pedro Agustín Pérez que, a pesar de no contar con todas las condiciones requeridas para la práctica de este deporte, sí mantiene una buena labor de captación de talentos.

Allí se han formado gimnastas de la talla de los estelares, Fidel Silot, Carlos Campañá y más reciente, el Rey de los Juegos Escolares Nacionales del 2012, Pablo Harold Pozo.

Por ello resulta admirable el desempeño del colectivo de entrenadores, que con deseos y la alegría infantil, prosiguen en el accionar diario, preparando y forjando a los futuros campeones de la gimnasia en Guantánamo.



jueves, 20 de junio de 2013

Villa Clara se viste de campeón





Cuando cayó el out 27 del juego, y con ello el triunfo de Villa Clara, 8x5, ante Matanzas, el estadio Augusto Censar Sandino explotó de emoción popular, de efervescencia del pueblo, que dio rienda suelta al entusiasmo para disfrutar el título de campeones de la 52 Serie nacional de béisbol.

Fue una larga espera de 18 años, pero que se coronó esta vez con una disputada serie play off final ante unos rivales difíciles, siempre combativos, entregándose hasta el último aliento, de ahí el merecido reconocimiento para Los Cocodrilos yumurinos.

Varios fueron los protagonistas del éxito Naranja en la noche del miércoles en Santa Clara: Entre ellos sobresalen el veterano receptor, Ariel Pestano, con su cuadrangular decisivo con las bases llenas, en el final del sexto episodio, y el relevo del corajudo Jonder Martínez, quien demuestra que todavía le queda mucho en el montículo.

No obstante, la victoria es resultado del trabajo colectivo de la tropa de Ramón Moré, que supo venir de menos a más, clasificar a última hora entre los ocho mejores, luego entre los cuatro semifinalistas, hasta desbancar por el título a Los Elefantes cienfuegueros, primero, y a los matanceros después.

Concluye así otro campeonato cubano de béisbol, muy atípico por cierto, pero que demostró sobre el terreno que hay mucho talento en los jóvenes peloteros, y con muchas ganas de jugar y elevar el nivel de la pelota que se juega en la mayor de las Antillas.

La 52 Serie nacional pasará a la historia no solo por su nueva estructura, sino por todos los contratiempos, matizados por la parada obligatoria por el tercer Clásico Mundial, y luego por las continúas afectaciones de las lluvias en los play off por el título.

Sin embargo, lo más importante se reflejó en las gradas de los estadios de los equipos que disputaron el título: repletas, llenas de entusiasmo, de colorido, de iniciativas que revelan, una vez más, que el béisbol corre por las venas de los cubanos.

De ahí que bienvenido el merecido título para Los Naranjas de Villa Clara, equipo que representará a Cuba en su regreso a la Serie del Caribe, prevista para isla Margarita, Venezuela, en febrero del próximo año.

La rivalidad mostrada sobre el terreno de juego, el amor por la camiseta mostrada por los rivales en competencia,  son señales de que la pelota en Cuba tiene salud, y hay que encontrar los mecanismos para enriquecerla y mejorarla.